Preservación Biológica Máxima
Evita el desgaste excesivo necesario para una corona y aleja la posibilidad de requerir una extracción o un implante. Salvar tu diente es nuestra prioridad.
La odontología restauradora es la disciplina clínica encargada de reparar y devolver la salud a los dientes que han sufrido daños estructurales severos debido a caries profundas, fracturas o el desgaste natural por el paso del tiempo. En el pasado, la única solución para un diente muy destruido era colocar una enorme amalgama metálica o desgastarlo por completo para poner una corona. Hoy, gracias a la odontología biomimética, en nuestra clínica en Jiutepec aplicamos técnicas de mínima invasión para salvar tu pieza.
Bajo la dirección del Dr. Fernando Salgado, especialista en rehabilitación oral avanzada, evaluamos el daño exacto de tu diente. Si la cavidad es demasiado grande para un simple “empaste” de resina, pero el diente aún conserva paredes sanas que no justifican una corona completa, diseñamos incrustaciones dentales (Inlays, Onlays u Overlays). Estas son micro-prótesis fabricadas en nuestro laboratorio dental in-house utilizando cerámica o disilicato de litio. Se adhieren al diente de manera hermética, sellando la estructura, reforzando las paredes debilitadas y logrando una estética dental idéntica a tu esmalte original.
El éxito de una restauración depende de cuánto diente sano logramos salvar. Bajo magnificación óptica, retiramos únicamente el tejido infectado o careado. A diferencia de las técnicas antiguas que requerían hacer “agujeros cuadrados” para que el metal encajara, nosotros respetamos la forma natural de tu cavidad; la tecnología adhesiva moderna se encarga del resto.
Si tu diente requiere una incrustación cerámica, escaneamos la cavidad limpia con tecnología intraoral 3D. Este modelo virtual se envía a nuestro laboratorio interno, donde el equipo de Víctor Salgado diseña por computadora la pieza exacta que encajará en tu diente como la pieza faltante de un rompecabezas, asegurando un punto de contacto perfecto para que no se atore la comida.
No “pegamos” la restauración; la fusionamos. Utilizamos sistemas de aislamiento absoluto (dique de hule) para mantener el diente libre de humedad y bacterias durante el proceso. Aplicamos resinas cementantes fotocurables de alta gama que unen microscópicamente la incrustación a tu esmalte y dentina, devolviendo al diente su resistencia original a la fractura.

Evita el desgaste excesivo necesario para una corona y aleja la posibilidad de requerir una extracción o un implante. Salvar tu diente es nuestra prioridad.
Materiales como la cerámica y la Zirconia imitan la translucidez de la naturaleza. Nadie, ni siquiera tú, notará dónde termina el diente y dónde empieza la restauración.
Las incrustaciones devuelven hasta un 90% de la fuerza de mordida original a un diente debilitado, protegiéndolo contra futuras fracturas al masticar alimentos duros.

Una restauración mal sellada es una puerta de entrada a futuras infecciones y dolores agudos. La odontología restauradora exige un nivel de precisión micrométrica que solo la experiencia y la tecnología pueden garantizar.
La excelencia clínica se demuestra con hechos. Explora nuestros casos clínicos y observa cómo la correcta planificación médica se traduce en sonrisas naturales, funcionales y estéticamente perfectas.
Cuando un diente se fractura o presenta una caries profunda, es normal sentir preocupación por el futuro de esa pieza y temor ante la posibilidad de experimentar dolor. Muchos pacientes no conocen las alternativas modernas y creen que la única salida es perder el diente o colocar una dolorosa corona de metal. En Na’at Dental, nuestra misión es educarte sobre las soluciones conservadoras disponibles. Aquí aclaramos las dudas más frecuentes sobre nuestras técnicas de restauración biomimética, para que tomes el control de tu salud con total tranquilidad.
La resina simple (empaste) es ideal para cavidades pequeñas y se modela directamente en tu boca en una sola cita. Sin embargo, cuando el “hueco” que dejó la caries o la fractura es muy grande (abarca más de la mitad de la muela), la resina no soportará la fuerza de la masticación y se romperá. En ese caso, la incrustación es la solución: es una pieza sólida de cerámica fabricada en laboratorio que se cementa al diente, brindando una resistencia infinitamente superior.
No necesariamente. Ese es el gran beneficio de la odontología biomimética. Si la raíz está sana y aún conservas paredes del diente, haremos todo lo posible por evitar el desgaste agresivo que requiere una corona. Diseñaremos una incrustación (tipo Onlay o Overlay) que cubrirá solo la parte fracturada, salvando tu tejido biológico y devolviendo la fuerza a la muela.
En lo absoluto. Intervenir un diente, sin importar qué tan profunda sea la lesión, se realiza bajo protocolos de anestesia local muy efectivos. No sentirás ningún tipo de dolor ni molestia durante la remoción del tejido dañado ni durante la colocación de tu restauración estética.
Aunque no duelan, recomendamos una evaluación clínica detallada. Las amalgamas son como “cuñas de metal” dentro del diente; con el tiempo, sufren cambios de temperatura que provocan micro-fracturas en el esmalte sano que las rodea. Además, suelen filtrar bacterias por debajo sin que te des cuenta. Reemplazarlas por incrustaciones de cerámica previene fracturas catastróficas y elimina el riesgo de toxicidad.
Generalmente requiere solo dos visitas, con pocos días de diferencia. En la primera cita limpiamos el diente, hacemos el escaneo 3D y colocamos un material provisional estético para protegerlo. Nuestro laboratorio in-house fabrica la pieza de cerámica y, en la segunda cita, la probamos y la adherimos de forma definitiva.
Las incrustaciones de cerámica y disilicato de litio son extraordinariamente duraderas, superando ampliamente la vida útil de las resinas tradicionales. Con una higiene bucal adecuada (uso de hilo dental diario) y acudiendo a tus limpiezas de mantenimiento preventivo cada 6 meses, una restauración de este tipo puede durar entre 10 y 15 años, e incluso más.
En odontología de alta especialidad, la excelencia clínica se mide en la satisfacción absoluta de quienes nos han confiado su salud a lo largo de los años.